En estos tiempos de rápida transformación y creciente incertidumbre en todo el mundo, las Normas Internacionales son más importantes que nunca. Brindan coherencia ante el cambio, autoridad ante la duda y unidad ante la fragmentación.
Las normas facilitan el florecimiento de la innovación al ofrecer marcos y mecanismos que garantizan que los productos, servicios y sistemas cumplan unos criterios de calidad medibles. De este modo, se convierten en potentes catalizadores del comercio internacional, al establecer un lenguaje común que infunde confianza y promueve la interoperabilidad, y al apoyar el desarrollo sostenible y equitativo en todo el mundo.
Mi visión para ISO es clara: garantizar que sigamos siendo un pilar fundamental de la cooperación multilateral, reforzando el papel crucial de las normas en el avance del progreso sostenible y la innovación digital que está configurando el futuro de todo el mundo. Estas son algunas de las formas en que haremos realidad esta visión.
Normas de vanguardia para el mundo moderno
ISO debe seguir liderando el desarrollo de Normas Internacionales de alta calidad que incorporen los avances más recientes, respondan a las necesidades del mercado y ofrezcan soluciones para enfrentar los desafíos globales. En particular, nuestro trabajo en dos sectores de gran relevancia –las tecnologías emergentes y la sostenibilidad ambiental– está impulsando la innovación y acelerando el progreso hacia prácticas responsables, equitativas y resilientes.
Los comités conjuntos de ISO e IEC sobre la IA y cuántica son una muestra de nuestra dedicación al avance de las nuevas tecnologías. Juntos, estamos dando forma al futuro de la era digital a través de nuestro trabajo en la convergencia biodigital, el metaverso y las interfaces cerebro-computadora.
En el ámbito climático, las normas confiables y acordadas a nivel mundial de ISO relativas a gestión de la energía, emisiones de gases de efecto invernadero y adaptación y mitigación del cambio climático ayudan a convertir los compromisos en acciones medibles y con impacto. Por otra parte, nuestros esfuerzos en materia de biodiversidad y economía circular empoderan a organizaciones de todo tipo a contribuir a la gestión sostenible y la renovación de los recursos naturales.
Preparados para el futuro gracias a la evolución digital
A medida que la transformación digital remodela las industrias y las sociedades, es esencial seguir siendo ágiles, relevantes y proactivos. Además de impulsar la innovación a través de las normas, ISO debe innovar, modernizando sus herramientas, sistemas y maneras de trabajar para anticiparse a las necesidades globales y brindar normas oportunas y adaptables al público más amplio posible.
El lanzamiento de ISO AI Companion y la plataforma Online Standards Development (OSD), junto con la creación de una unidad de prestación única (SDU) conjunta ISO-IEC para el programa SMART, son hitos importantes de nuestra evolución digital. Al adoptar nuevas tecnologías para agilizar los procesos, mejorar la calidad y reducir los tiempos de producción, podemos garantizar que ISO siga siendo adecuada para su propósito en un mundo en rápida evolución.
Un ecosistema de normas global
Estos esfuerzos conjuntos ponen de relieve que el éxito no se puede alcanzar de forma aislada. Unas normas eficaces son el resultado de la colaboración y el consenso entre grupos de expertos que trabajan más allá de las fronteras y los sectores. Haciéndome eco del lema de la Reunión Anual de ISO en Kigali, «Unidos para lograr un impacto», creo que es fundamental que aprovechemos nuestra fuerza colectiva para lograr un cambio audaz y duradero.
Implica innovar buscando alianzas estratégicas más allá de la comunidad técnica tradicional, en los sectores tanto público como privado. Al trabajar en estrecha colaboración con los gobiernos, los líderes industriales, el mundo académico y la sociedad civil, podemos ayudar a romper los silos, fomentar la armonización y fortalecer la alineación en todo el ecosistema mundial de normas.
Las iniciativas recientes ponen de relieve la fuerza de este planteamiento colectivo. Nuestra colaboración con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo dio lugar a las Directrices de ISO/PNUD para contribuir a los ODS, que aceleran el progreso hacia la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas.
La cooperación con el Protocolo de Gases de Efecto Invernadero supone un paso importante hacia una mayor armonización y el desarrollo conjunto de normas para medir y notificar las emisiones de gases de efecto invernadero.
Mientras tanto, nuestro trabajo dentro de la Cooperación Mundial sobre Normas, junto con IEC y UIT, sigue amplificando nuestro mensaje colectivo de que las Normas Internacionales son herramientas para generar impacto.
En el centro de este ecosistema global se encuentran las pequeñas y medianas empresas (pymes). Las pymes, que representan más del 90 % de las empresas y alrededor de la mitad del PIB mundial, son focos de innovación y contribuyen de manera vital a las economías nacionales y regionales. Sin embargo, a menudo enfrentan desafíos únicos debido a la limitación de fondos o recursos, lo que les impide alcanzar todo su potencial.
ISO puede ayudar a equilibrar el terreno de juego brindando Normas Internacionales adaptables que apoyen a las pymes, en particular a las de los países en desarrollo, para generar confianza, demostrar credibilidad y acceder al mercado mundial. De este modo, las normas se convierten no solo en herramientas técnicas, sino en facilitadores prácticos de oportunidades y crecimiento.
Normas inclusivas para un futuro más equitativo
El Informe sobre el desarrollo mundial 2025 envía una señal clara y urgente: las Normas Internacionales son ahora cruciales para el desarrollo mundial, especialmente para los países de ingresos medios y bajos. Las normas ya no son simplemente algo deseable, sino que determinan la capacidad de los países para comerciar, adoptar nuevas tecnologías de forma segura y competir en una economía mundial en rápida evolución.
Para ISO, este llamado se traduce en prioridades concretas para 2026 y más allá. Debemos ampliar la participación de los países en desarrollo en la elaboración de normas, garantizando que sus prioridades nacionales den forma a las normas que definen los mercados mundiales. Debemos acelerar el desarrollo de capacidades para que los países puedan utilizar las normas de forma estratégica, con el fin de impulsar la innovación, reforzar la resiliencia y desbloquear el crecimiento sostenible. También debemos expandir el apoyo a la transformación digital, ayudando a los miembros de ISO a desarrollar la preparación digital y en materia de la IA necesaria para participar plenamente en la nueva era de la normalización internacional.
Estas prioridades están integradas en el nuevo Plan de acción de ISO para países en desarrollo (el APDC) 2026-2030, que se ajusta al calendario restante de los ODS de las Naciones Unidas. Este Plan de acción ofrece una hoja de ruta para dotar a los miembros de las herramientas, las habilidades y los sistemas institucionales necesarios para utilizar las normas de manera eficaz, desde la facilitación del comercio hasta la gobernanza digital, pasando por la acción climática y el desarrollo económico inclusivo. Se trata de algo más que simplemente fortalecer a nuestros miembros: es una responsabilidad que definirá el impacto de ISO en los próximos años.
Para que las normas sirvan al mundo, deben ser un reflejo de este. ISO solo podrá lograr una verdadera relevancia mundial cuando se escuchen las voces de todos sus miembros y se representen sus diversas necesidades. Crear una comunidad ISO más inclusiva, que genere confianza y resultados equitativos, es esencial para nuestra misión.
La inclusividad también debe ser extensiva a todas las generaciones. Los jóvenes experimentarán todo el impacto de la revolución de la IA y el cambio climático, por lo que sus perspectivas son indispensables para dar forma a un futuro sostenible. ISO necesita profundizar su comprensión e implicación con los jóvenes profesionales, creando oportunidades para su participación activa en el desarrollo de normas. Las ideas frescas, las nuevas habilidades y las perspectivas con visión de futuro garantizarán que ISO siga siendo relevante y representativa y esté preparada para el futuro.
Unidos por el progreso
A lo largo de mi carrera profesional, he sido testigo de primera mano de cómo las Normas Internacionales transforman las industrias, fortalecen la gobernanza y mejoran la cooperación transfronteriza. Estas experiencias son la base de mi convicción en el poder de las normas para generar confianza, impulsar la innovación y crear vías para el progreso sostenible.
De cara al futuro, si cooperamos y aprovechamos nuestra experiencia compartida, podremos reforzar el papel de las Normas Internacionales en la configuración de un futuro más inteligente, resiliente y sostenible. Asumo mi cargo como Presidente de ISO con un profundo sentido de honor, humildad y determinación, plenamente consciente de la responsabilidad que los miembros de ISO han depositado en mí. Aguardo con interés trabajar estrechamente con ustedes, nuestros colaboradores y partes interesadas, para convertir esta visión compartida en un impacto tangible, unidos en nuestra ambición de hacer que la vida de las personas sea más fácil, más segura y mejor.
Dr. Khaled Soufi
Presidente de ISO