¿Y si un único sistema estructural reuniera todas las cualidades necesarias: absorción de impactos sísmicos, reducción de las emisiones de carbono, aceleración de los plazos de construcción y disminución de los costes de mantenimiento futuros? Los tubos de acero rellenos de hormigón (CFST), una auténtica innovación en el campo de los compuestos, combinan rendimiento y sostenibilidad. Con la reciente publicación de ISO 16521:2024, los CFST disponen ahora de una norma mundial armonizada, cuyo potencial transformará nuestros hábitos en materia de diseño y construcción de infraestructuras en todo el mundo.
Ante el desarrollo de las ciudades y el carácter innegociable de la sostenibilidad, el sector de la construcción está llamado a construir de forma más inteligente y a encontrar soluciones que combinen alto rendimiento y responsabilidad ambiental. Los compuestos de acero y hormigón y las estructuras híbridas ofrecen las perspectivas más prometedoras, ya que combinan las ventajas mecánicas de ambos materiales y neutralizan sus inconvenientes. Su impresionante resistencia y ductilidad los convierten en la solución ideal para una amplia gama de proyectos de infraestructura, empezando por los más ambiciosos, como los rascacielos y los puentes más imponentes.
Elaborada por el comité técnico ISO/TC 71, la nueva ISO 16521 fue publicada por su subcomité SC 9 en septiembre de 2024. Marca un hito importante para la tecnología CFST, otorgándole un reconocimiento formal y proporcionando un marco global para el diseño, la construcción, la inspección y el mantenimiento.
La tecnología CFST combina acero y hormigón para mejorar el rendimiento, reforzar la resistencia a cargas complejas y hacer que los sistemas sean especialmente adecuados para zonas sísmicas. Los tubos de acero forman una carcasa que confina el hormigón y, por lo tanto, aumenta su resistencia y ductilidad al someterlo a una compresión triaxial, mientras que el hormigón refuerza la estabilidad general de los tubos. Este sistema compuesto presenta una notable capacidad de absorción de energía y permite limitar el uso de encofrados, lo que se traduce en construcciones más rápidas y limpias y en una reducción de las emisiones.
Sin embargo, la adopción generalizada de las estructuras CFST, especialmente en regiones menos desarrolladas con presupuestos limitados, se ha topado con obstáculos difíciles de superar. Los elevados costes iniciales de los materiales y la fabricación suelen desalentar la inversión, y la cuestión de la corrosión sigue siendo una preocupación clave en entornos agresivos. La falta de investigaciones coherentes y de directrices normalizadas en materia de diseño también ha contribuido a la incertidumbre y, por lo tanto, a la desconfianza hacia esta tecnología y sus aplicaciones.
Para remediarlo, la norma ISO 16521 define protocolos técnicos claros que contribuyen a garantizar la coherencia y la fiabilidad, desde el diseño hasta la ejecución. Incluye formas híbridas innovadoras de CFST que permiten reducir considerablemente el consumo de materiales y prevenir la corrosión de los tubos de acero mediante especificaciones para el diseño de sistemas de protección.
Esta norma, reconocida a nivel mundial, contribuirá a acelerar la adopción de los CFST en proyectos de urbanismo e infraestructura. Con la normalización en marcha, las partes interesadas están mejor equipadas para aprovechar todo el potencial de esta tecnología aplicada a la construcción moderna, allanando el camino hacia un entorno construido más sostenible y resiliente.
La norma ISO 16521 acaparó la atención mundial en junio de 2025, cuando el profesor Lin-Hai Han de la Universidad de Tsinghua -Presidente del recién creado ISO/TC 71/SC 9- fue galardonado con el Premio a la Excelencia ISO, convirtiéndose en el primer galardonado por su trabajo en materiales y estructuras de hormigón.